|
Para los latinos la
pelota de fútbol es una suerte de imán, un montón de cuero inflado que suele
hechizar y condicionar su vida y la de quienes le rodean. Este país, que en
cierta manera resulta ser el último en llegar a la locura pasional que provoca
el deporte que se juega con los pies, el increíble fenómeno que se vive en la
actualidad, amenaza con convertir a Estados Unidos en una verdadera potencia en
el transcurso de los próximos años. Y la culpa es de los latinos, los
inmigrantes que han traído consigo algo más que sus sueños de progreso.
También trajeron una pelota abajo del
brazo y si en Uruguay nos sorprendemos con los cientos de equipos que se mueven
en la órbita de la Comisión Nacional de Baby Fútbol y en Chuy a todos
sorprendía que medio millar de niños alegraran las mañanas domingueras en
cualquier canchita de la frontera, aquí hay que sacarse el sombrero y con todo
respeto. Los equipos se cuentan por miles en cada estado, con ligas en cada
parque donde han acomodado hasta diez canchas una al lado de la otra. Cada
equipo se divide por categorías según la edad : 5-6, 7-8, 9-10, 11-12,
13-14 y 15-16.
La estructura de los torneos, es una réplica de la manera en que
se organizan las ligas de béisbol. La mayoría de los parques parten
en dos la temporada anual. En verano y otoño ( junio a diciembre) es época
para el béisbol y el básquetbol; en invierno y primavera ( diciembre a mayo) la
temporada de fútbol y fútbol americano. Esa división en cierta manera es una
conquista, si tenemos en cuenta que el béisbol ha estado aquí por siempre y el
balompié tiene aún unos pocos lustros de existencia.
Uno de los aspectos más
atractivos, al menos al sur de la Florida, es la variedad de nacionalidades que
pueden juntarse en un sólo equipo y el impulso económico que en algunas ligas
comienza a incidir en el desarrollo del fútbol. La televisión en los últimos
años ha comenzado a darle tantos espacios al fútbol (soccer) como los tenían
hasta entonces los demás deportes y las grandes firmas multinacionales destinan
cifras importantes de su presupuesto a fomentar el fútbol. Los éxitos del
seleccionado nacional y el crecimiento del balompié en Centro América han
ayudado a ese fenómeno. Esto último tiene una explicación en el poder que las
comunidades individualmente van teniendo en esta sociedad.
Cada comunidad tiene
sus propias ligas y participa incluso en torneos nacionales, donde es posible
encontrarse con figuras conocidas a nivel mundial. Para tener una idea de ello,
el equipo de Miami Tango (que lo dirige un uruguayo que hace unos 20 años jugó
en equipos de Montevideo) tiene como técnico a Hugo Maradona, hermano de «quien ustedes ya saben». En la Florida hay un equipo llamado Uruguay
(precisamente), el que ha salido campeón en cuanto torneo a participado con su
equipo principal y está,
obviamente, integrado en su mayoría por uruguayos, algunos ex profesionales en
Montevideo. En estos días pasados, tuve ocasión de participar realizando una
cobertura de la Consular Cup, una especie de mini mundial que se realiza en el
Sur de la Florida y donde participan equipos de cada país con
representación consular en Miami. La organización supera, es bueno indicarlo,
a muchas organizaciones de eventos profesionales en nuestro país. Les sugiero
sobre este torneo, visitar el sitio
www.consularcup.com
donde las fotos y la información (en inglés) le darán una idea de como se
manejan las cosas a ese nivel.
 |
 |
 |
|
Perú Campeón de"
Florida Consular Cup/Miami Mini World Cup 2000" |
Teófilo Cubillas Jr. |
Emblema de la copa 2001 |
El otro fenómeno que aquí sorprende, es el
impulso que ha cobrado el fútbol femenino en los Estados Unidos. Así como en
Chuy alegraba la vista ver los más pequeños lucir orgullosos sus atuendos
deportivos en el terreno de juego, aquí hay que agregar a las niñas, que
juegan tan bien o mejor que los varones e integran un movimiento de ligas desde
los cinco años, hasta el
profesionalismo actual, de un país que por algo hoy es campeón mundial de
balompié femenino. Hay mucha cosa para contar sobre el fútbol de estas
tierras, pero por hoy creo que es suficiente. Hasta la próxima y muchas gracias
a todos los chuyenses que desde varias partes del mundo me han escrito, prueba
fiel de que cada día más navegantes de Internet visitan el Portal de Chuynet.
Miami,
junio 8 de 2001.
|