En estos días debí entrevistar a un viejo
conocido de los rochenses, Daniel do Santos, aquél centro delantero del
Artigas y la selección celeste de mediados de la década de los ochenta.
Daniel aquí se viene ganando un nombre de respeto en el campo de la
docencia deportiva, gracias al éxito que ha cosechado un programa de
enseñanza de fútbol que asocia por igual el interés del niño pro los
deportes y los estudios. Luego de 13 años en este país, fundó la Global
Youth (Juventud Global, una fundación sin fines de lucro, diseñada para
ayudar a familias de bajos recursos), ha escrito un libro donde relata
los aspectos primordiales de su programa, ha sido invitado a dictar
clínicas en países de América y Asia y en el presente imparte la
docencia en escuelas y campamentos de verano en el sur de la Florida y
el estado de Connecticut. Pero es bueno volver en el tiempo para saber
como aquél centrodelantero artiguense se
convirtió a la docencia, pese a que en este país se graduó
universitariamente como un experto en economía.
ROCHA EN EL RECUERDO
Cuando Daniel do Santos supo de mi origen rochense, los recuerdos
vinieron en tropel. Los Pertusso, Olid, Martinez, Milar, Paulo Píriz
Santana, Kerpo de León, Méndez y otros ex compañeros o rivales, muchos
tal vez, que se pierden en el recuerdo a casi ya veinte años de su
presencia en Rocha.
Sus duelos con el «Negro» Requelme cuando defendía la valla de Nacional
los guarda con cariños en recortes periodísticos de la época. En un de
esos recuerdos, aparecen las notas que enviaba Angel Pressa Corrales,
por entonces corresponsal de El País, relatando las apasionantes
definiciones de la Liguilla y el torneo de la Liga rochense en
1985.Deportivo Artigas vencía a Tabaré y obtenía la Liguilla.La final de
ese torneo se disputó ante el benjamín Tabaré y a modo de refrescar la
memoria, este era la formación del
Artigas: Hugo Miñán, Tomás Martinez, José Pérez, Edison González, Carlos
Luthar, Víctor Manzi, José Lorenzo, José Olid, Daniel Do Santos, Alberto
Silva y José Vignolo. D.T. Darwin Silvera.
Esa etapa de su vida, Daniel(que es oriundo de Artigas) la recuerda con
mucha nostalgia , especialmente por el cariño y hospitalidad que siempre
encontró en la gente rochense.
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Con grupo de niños
en Escuela de Iglesia Nuestra Sra. de los Lagos. |
Con un
pequeño grupo de la misma escuela |
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UN DEPORTISTA DIFERENTE
Daniel do Santos pese a que fue un destacado profesional, escapó a la
regla habitual de sus colegas y si bien se aplicaba a su trabajo en los
equipos que defendía, nunca abandonó los estudios. El dominio del idioma
inglés fue fundamental y en todo momento de nuestra conversación, me
recalcaba la necesidad de que en Uruguay se pueda crear un sistema que
atienda junto con la práctica del fútbol, la preparación de los chicos
para el estudio.
La determinación que en ese sentido siempre tuvo dos Santos, le valió
que en el momento de retirarse del balompié profesional tuviera la
oportunidad de acceder a una beca deportiva en la Universidad del
Sagrado Corazón de Connecticut.
«Allí algunos equipos locales me pidieron que enseñara y así empecé a
dar clínicas.
Al poco tiempo comenzaron a llamarme de muchas
organizaciones de fútbol hasta que acepté una oferta del club de fútbol
de Westport» nos dijo.
En ese club con la colaboración del brasileño Carlos Oliveira y el
peruano Elías Zuritas como asistentes, comenzaron sus clínicas. «Al
principio teníamos treinta niños y en tres años llegamos a contar con
más de mil por temporada».
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Recorte de un
diario de Connecticut donde se informa sobre el trabajo que
allí estaba cumpliendo en 1995. |
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Tapa del libro
sobre su programa de educación deportiva. Daniel do Santos
junto a su familia. |
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De allí en más la reputación como docente de soccer de Daniel do Santos
fue creciendo y ganando un espacio que le permitió enseñar al lado de
prestigiosos ex jugadores holandeses como Gerrie Muhren y Bennie
Wijnstekers,al tiempo ha debido viajar a impartir sus enseñanzas
especialmente invitado a países tales como Tailandia, India, Japón,
Guatemala y Brasil.
Escribió un libro que ha tenido gran acogida en todos los Estados Unidos
y en la actualidad su programa viene siendo desarrollado en Miami Lakes,
una de las ciudades que compone el Gran Miami en un trabajo que
involucra a un total de 14 entrenadores y mantiene la dirección de su
proyecto en donde el mismo nació, es decir, en el estado de Connecticut.
Su programa, coordina el trabajo de enseñanza de soccer en siete
escuelas católicas del área y varios de los llamados aquí campamentos
de verano, lo que moviliza anualmente a más de mil niños.
«Educación a través del deporte» es el objetivo de mi programa y con él
pretendo enseñar el juego del fútbol a los niños, pero simultáneamente
ayudarlos en su desarrollo personal» nos dijo do Santos al tratar de
resumir la interminable suma de hechos positivos que día a día genera la
aplicación de su programa. herramienta de trabajo y nuestro primer
objetivo a lograr» nos confió do Santos, el que a lo largo de los años
como instructor ha diseñado y desarrollado numerosos juegos. «Los mismos
precisamente tienen como meta enseñar los fundamentos del fútbol en
forma «camuflada». Los niños no se dan cuenta que están desarrollando un
fundamento o una técnica de fútbol, por el contrario en su mente se
están simplemente divirtiendo» reveló.
La idea apunta a dotar de interés por aprender al niño, oportunidad en
que el programa incluye la presentación de cuentos e historias con
contenidos didácticos. El éxito que ha logrado su programa basado en
innovaciones personales, lo llevó a fundar en 1995 Global Youth Inc.
precisamente.-
Global Youth es una fundación sin fines de lucro, diseñada para ayudar a
familias de bajos recursos. «Nos dimos cuenta que hay muchos niños y
familias que se podrían beneficiar del programa pero que infelizmente no
tienen los medios económicos para acceder al mismo» nos reveló, al
tiempo de destacar que de este programa ya se ven beneficiados a través
de su fundación a más de 300 niños.
El no esconde su deseo de darle otra proyección a su programa y alcanzar
incluso a beneficiar con el mismo los sistemas de educación deportiva en
países como Uruguay por ejemplo. Los valores humanos que el proyecto
tiene, considero que lo hacen merecedor de mayores espacios y no dudamos
que en el
futuro cercano los tendrá. Un proyecto que sin duda, es el mejor gol que
en su vida pueda haber convertido este centro delantero que, allá por
los 80' en las canchas de Rocha lo apodaban «El Tigre» do Santos.
Hasta la próxima
Miami, 5 de noviembre
de 2001